Inicio de una larga larguísima temporada 2020
- Chas McCholas

- 2 oct 2020
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 2 sept 2025
Nunca se me olvida los sentimientos que brotaron al pisar por primera vez un terreno de juego. Después de tanto tiempo sin fútbol, esa sensación resurgió con la misma intensidad. Ha pasado mucho tiempo sin ver a los chicos Garchoides, lo que convirtió el jueves pasado en todo un acontecimiento mundial, un día clave para la salud del fútbol.
Contaban con un equipo plagado de bajas y no titubearon en enfrentarse a todo un gigante, donde sabían que desde el primer momento iban a contar con opciones mínimas de llevarse los tres puntos al Guayoyo.
Desde el pitido inicial, Spitfire Letes, o más conocido como Letamina Voladora, mostró su mejor versión. Fue todo un gozo, deleitándonos con su fútbol rápido de posesión, una diligencia constante y unas transiciones que no dejaron tregua al rival. Bien por ti, lad.
Después de encajar tres duros golpes en la primera parte, no fue suficiente para aturdir a estos muchachos. Un gol de Cholas consiguió dar esperanza a un equipo que jamás claudicó.
En la segunda parte, recibieron el último y duro golpe, esta vez transformado en la lesión de El Canhoto Redentor Decor. Me llevé las manos a la cabeza al presenciar el crujido de su tobillo que resonó por todo el estadio, seguido de un silencio tan profundo que dilató el tiempo.
El Tibias Daniel hizo honor a su compañero que yacía en el suelo cual insignificante chicle. Esta vez, cambió de táctica y marcó uno de los mejores goles que se le recuerdan. Este humilde cronista escocés espera volver a ver a ‘El Tibias’ repartiendo más juego que miembros humanos de los jugadores rivales.
Me complace volver a disfrutar de un ritual que la pandemia nos había arrebatado, de volver a respirar ese olor único y algo tóxico del caucho, y de solazar el gran momento que vive este deporte que lo hace único gracias a estos muchachos.







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