Milagro en la Liga de Plata: Del alquitrán a los anales
- Chas McCholas

- 27 feb
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Última jornada de liga. El estadio a rebosar. El magnate del alquitrán, La Tabaca Rolda, se vuelve a sentar en su butaca después de ocho largos meses junto a su vicepresidente Almirante Winston. Ocho largos meses que Rolda no bajaba al vestuario a gritar con amenazas abruptas. LeCuenc, capitán de facto, intenta finalizar la arenga con una frase que quedará inmortalizada: “Chavales, si apuntamos alto, el larguero solo puede ser el principio, excepto para los penaltis, y hasta podemos agredir a la Tabaca.”
Garchoides se presentaban al encuentro con una defensa totalmente mermada por las lesiones. El siete inicial y único constaba de: Nico (portero canterano), Cardiochon y Letamina cerrando, Chozas y Cholas abiertos en ambas bandas, Primocuenc en medio y LeCuenc en punta. Sin centrales puros, Garchoides se encontraba con menos defensas que Freddy Mercury en sus últimos años. Otros pueden ver la relación con el cantante porque tras las últimas actuaciones, los choides parecían un equipo de muertos. Aun así, la pareja de centrales como solución circunstancial mostró personalidad, solidez y madurez. Pero, vayamos por partes.
Los choides recibían a un equipo superior a nivel individual y con muchos más efectivos: los Tutuninos, que solo les valía la victoria para arrebatarles la liga a Garchoides. Certificar el ascenso no solo suponía un examen en toda regla sino también mantener en coma la salud financiera del equipo evitando un colapso que habría sido terminal tras años de gestión deficiente.
Otra salud crítica que preocupaba era la del colegiado Ignacio Filtro y Boquilla, el escogido para el encuentro. Tenía las cuerdas vocales al borde del colapso. Cualquiera diría que lleva más tiempo en la nevera que ningún otro compañero de profesión.
El partido inicia con consistencia defensiva de los garchudos. Sin tocar mucho balón pero con esa calma sabiendo que su oportunidad llegará de un momento a otro. En la primera ocasión que tienen para avanzar hasta medio campo, Cardiochon levanta la cabeza y la pone bombeada a un Chozas que se cruza directo a portería para que la meta con el interior de su bota. Todo el equipo estalló de felicidad al ver que de una vez por todas acababa con su abstinencia con el gol. A los tres minutos, LeCuenc baja a recibir un balón y lo defiende como perro mordedor contra cuatro rivales hasta que rasca un libre directo. Es entonces cuando Letes, habiendo sido duda hasta última hora por dolores severos de coxis, decide probar desde bien lejos y, para sorpresa de todos, anota un gran gol, ajustado al palo izquierdo que da esperanzas reales de que la victoria está cada vez más cerca a pesar de solo llevar siete minutos de encuentro.
Poco más tarde, LeCuenc baja a recibir un balón bien sacado por Don Primocuenc, ya leyenda de este club por sus exhibiciones partido tras partido. Es entonces cuando Cholas entra en carrera hacia la portería y, LeCuenc, sin mirar, se gira y se la pone con un pase interior para que anote el 3-0. Ver para creer, hoy los siete estaban espléndidos hasta el momento. Pau siguió subiendo balones como pudo, ya sea buscando a LeCuenc o conduciéndolos él mismo sin miedo alguno. Qué desparpajo del chaval.
Inicia la segunda parte y se notaba que las piernas empiezan a pesar. Cada intento de construir jugada acababa con pérdida de pelota y el equipo expuesto. Allí quiero recalcar la labor de cortacésped de LeCuenc, barriendo cada balón dividido para parar los contraataques del rival. Sin embargo, el avasallamiento de ataques empezó a romper las costuras de una pareja de centrales que hasta entonces, había estado magna. A pesar de tener a un Nico pletórico en portería, no pudieron evitar tres goles en contra en siete minutos. Aun así, jamás había visto tantos tiros bloqueados. Quizás no partieron piernas pero rompieron con la monotonía del oficio. Sin esta omnipotente actuación defensiva, seguro que el resultado hubiera sido otro. Quiero destacar que la cordialidad entre Letamina y el 10 rival no imperó en el ambiente.
Poco más de tres minutos habían pasado desde el empate, y cuando parecía que se les podía escapar el partido a los chudos, Cholas recoge con el lateral del cuello un rebote a tres cuartos de campo y con la poca sangre que le riega en la cabeza decide que chutar es la única solución y enmarca uno de sus mejores goles por toda la escuadra. Más que un gol fue un golpe de moral en el estómago a los Tutuninos que no supieron recomponerse a pesar de quedar aun quince minutos.
Los chudos con el bloque bajo y una resistencia numantina consiguen agotar el tiempo reglamentario sin más goles en contra. Y por fin, lo lograron... ¡La tercera liga de plata de su palmarés!
Fue una noche para los anales de la historia del fútbol modesto. De nuevo, el autor de “We are the Champions” seguro que sabe de qué tipo de noches hablo. Y a la vez, seguro que Garchoides sabe de qué habla la canción.
Este triunfo va para los que corrieron como Chozas hasta el último minuto, para Felcha con su descaro ofensivo, para Letamina y Cardiochon por su reciedumbre y estructura con y sin balón, para T-Dex por enseñarnos que la calidad y dureza van de la mano, para el Tibias por todo lo contrario: su agresividad siempre tiene consecuencias, para Cholas por hacer equipo, a Pacomotora por su incansable lucha en cada jugada, para Primocuenc por llenar de calidad el medio del campo y para LeCuenc por rejuvenecer unos años hasta convertirse en todo un jugón, pero especialmente, este hito va para los que han ayudado semana tras semana con pequeños sacrificios, buena camaradería y contagiar de esa energía garchuda tan única que hace que disfrute semana tras semana de este gran grupo.
Les aseguro que quedan años de delirio futbolístico. Bravo por ellos y por la botella Macallan Double que voy a estrenar por tercera vez hoy.

Clasificación 2ª División - Temporada 2025-26




Y para cuando elecciones a la presidencia? queremos que el Almirante Winston le haga la cama a LTR
Otro título en segunda división... parecemos el Valladolid, abonados a la mediocridad
Nunca pensé que esta generación de veteranos jugadores volvería a levantar un título, pura magia!